La ley antifraude aplicada a tu programa de facturación.
Hacienda quiere que ningún programa de facturación permita borrar o cambiar una venta sin dejar rastro. Con VeriFactu cada factura genera un registro firmado y encadenado con el anterior, y sale impresa con un código QR que el cliente puede leer para comprobarla. El programa puede enviar esos registros a Hacienda según los emite o guardarlos él con las garantías que exige la norma.
No es lo mismo que la factura electrónica obligatoria entre empresas: esa va por otro reglamento, el Real Decreto 238/2026, y su calendario todavía depende de una orden ministerial sin aprobar.
Quién está obligado, desde cuándo y qué riesgo corre quien no lo esté.
Afecta a quien emite facturas con un programa informático en territorio común. Queda fuera quien las hace a mano, quien ya envía sus registros por el SII y quien tributa en País Vasco o Navarra, donde rige TicketBAI. En Canarias, Ceuta y Melilla se aplica con las adaptaciones de su impuesto.
El Real Decreto-ley 15/2025 retrasó las fechas. Las sociedades tienen de plazo hasta el 1 de enero de 2027, y los autónomos y el resto hasta el 1 de julio de 2027. Los fabricantes de software están obligados desde el 29 de julio de 2025, así que los programas ya deberían venir preparados.
Tener un programa de facturación que no cumpla se sanciona con hasta 50.000 € por ejercicio. Al fabricante que lo venda le pueden caer 150.000 € por ejercicio y tipo de programa.